DIAGNÓSTICO GRATUITO
DIAGNÓSTICO GRATUITO
91 755 85 85

626 475 299

Llama ahora, escríbenos un WhatsApp o déjanos tus datos para concertar tu cita.
  • Los datos de contacto facilitados por usted se incorporarán a la base de datos de clientes/potenciales clientes de PROYECTOS EMPRESARIALES ALGARVE S.L. Doy mi consentimiento para el tratamiento de mis datos para concertar una cita y/o recibir información sobre tratamientos y/o productos capilares. Responsable del fichero: PROYECTOS EMPRESARIALES ALGARVE S.L. Finalidad: nuestra mutua relación comercial y promoción. Base jurídica: Consentimiento. Destinatarios: No se comunicarán los datos a terceros. Derechos: Acceso, oposición, rectificación, cancelación, portabilidad y limitación. Si quiere saber más, le recomendamos leer nuestra Política de Privacidad
  • 0 + 3 =
  • Error

Capilárea 16 de noviembre de 2015

Imagen de hombre con calvicie androgenética

Durante años se discute si es posible que un hombre con Alopecia androgenética puede tener un mayor riesgo de padecer un infarto cardíaco a lo largo de su vida.

 

Por rara que parezca esta afirmación, ya se han publicado diferentes estudios que ven indicios de que esta relación pudiera ser cierta. Además, señalan que el mayor riesgo se asocia con aquellos casos de calvicie en los que la pérdida de cabello se da en la parte alta de la cabeza (la coronilla) y no tanto en los casos de una calvicie más localizada en la zona de la frente (lo que conocemos como entradas).

 

¿Y esto por qué sucede? ¿En qué se fundamentan estos estudios?

 

Como señala la dermatóloga Aurora Guerra en su libro “Convivir con los problemas capilares”, parece ser que en los hombres con Alopecia androgenética son más frecuentes tanto la arterioesclerosis de la arteria carótida como el síndrome metabólico, dos parámetros utilizados para determinar el riesgo de una persona de padecer infarto de miocardio.

 

De esta forma, muchas hormonas que tienen influencia sobre el estado de nuestro cabello la tienen también sobre el metabolismo, la resistencia a la insulina o la tensión arterial, todos factores que también repercuten en el buen funcionamiento de nuestro corazón.

 

Según la Dra. Guerra, para diagnosticar el síndrome metabólico, la persona (en este caso, el hombre) ha de cumplir al menos 3 de los siguientes criterios:

 

Obesidad abdominal: tener un contorno mayor de 102 cm.

Trigliceridemia (un nivel alto de triglicéridos puede provocar arterioesclerosis ) mayor de 150 mg/dl.

Presión arterial sistólica (el valor máximo de la tensión arterial cuando el corazón se contrae): mayor de 130 mm/Hg

Presión arterial diastólica (valor mínimo de la tensión arterial entre latidos cardíacos): mayor de 85 mm/Hg

Colesterol HDL (el que conocemos como “colesterol bueno”): menor de 40 mg/dl

Glucemia (concentración de glucosa en la sangre): mayor de 110 mg/dl

 

Uno de los últimos estudios sobre este tema fue realizado en 2013 en Japón, en la Universidad de Tokio, sobre 37.000 personas. Según sus conclusiones (publicadas después en la revista British Medical Journal), parece haber una relación significativa entre la alopecia androgenética y la cardiopatía coronaria, sobre todo en aquellos casos donde la calvicie se localiza en la parte superior de la cabeza, la coronilla.

 

Los datos del estudio reflejaban como los hombres que habían perdido la mayoría de su pelo eran un 32% más propensos a desarrollar enfermedades coronarias que los que habían mantenido su cabello.

 

¿Debemos entonces preocuparnos o realizar algún tipo de tratamiento preventivo?

 

Los expertos no se ponen de acuerdo sobre si sería recomendable o no realizar algún tipo de tratamiento en hombres con alopecia androgenética que pudiera servir de alguna forma para prevenir posibles cardiopatías.

 

La buena noticia es que todos estos estudios aclaran que los datos obtenidos sólo muestran un vínculo de probabilidad. Se cree que alopecia e infarto guardan alguna relación, pero no tan clara o evidente como la que tienen otros factores de riesgo asociados al infarto cardíaco como puedan ser el tabaco, la obesidad, el colesterol o la presión arterial.

 

En lo que sí están de acuerdo tanto estudios como expertos es en cuidar al máximo nuestro estilo de vida y optar por unos hábitos saludables, como dejar de fumar, cuidar la alimentación, practicar ejercicio de forma habitual, etc.

 

En definitiva, cuidarnos al máximo para vivir más y mejor, con o sin pelo 😉

 

También te puede interesar: